JAUJA : INCENTIVEMOS LA LECTURA

La lectura no solo proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración, recrea, hace gozar, entretiene y distrae. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida. En esta época de cambios vertiginosos en la cual los conocimientos envejecen con rapidez, es fundamental tener un hábito lector que nos garantice tener conocimientos frescos, actualizados pues ello nos vuelve laboral y académicamente más eficientes y competentes en el campo laboral o académico. Tener una fluida comprensión lectora, poseer hábito lector, hoy en día, es algo más que tener un pasatiempo digno de elogio es garantizar el futuro de las generaciones responsabilidad de cualquier jaujino que están en un periodo formativo. La lectura ayudara al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejorará su expresión oral y escrita, hará que su lenguaje sea más fluido. Aumentara su vocabulario, mejora su redacción y ortografía. La lectura mejorara sus relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales pues facilita el desarrollo de las habilidades sociales al mejorar la comunicación y la comprensión de otras mentalidades al explorar el universo presentado por los diferentes autores. La lectura facilitara exponer su propio pensamiento y posibilitara la capacidad de pensar. En el acto de leer, se establecen conceptos, juicios y razonamientos ya que, aunque no seamos conscientes de ello, estamos dialogando constantemente con el autor y con nuestra propia cosmovisión , al tener el hábito de la lectura aumentara su bagaje cultural; proporcionándole información, conocimientos de diferentes aspectos de la cultura humana. La lectura amplíara los horizontes del jaujino permitiéndole ponerse en contacto con lugares, gentes, experiencias y costumbres lejanas a él en el tiempo o en el espacio. La lectura los volverá más tolerantes, menos prejuiciosos, más libres, más resistentes al cambio, más universales y más orgullosos de nuestro legado jaujino, la lectura es una afición que dura toda la vida que puede practicarse en cualquier tiempo, lugar, circunstancia. Nos libra de los males de nuestro tiempo: la soledad, la depresión y el consumismo compulsivo.